MIKEL CORTÉS, AGOSTO DE 2008
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Pese a la fama de la costa submarina vasca de lugar oscuro, frío, con aguas turbias y mar agresivo, lo cierto es que posee una riqueza en flora y fauna difícil de encontrar en otros mares.
La temperatura del agua oscila desde los 10-12ºC del invierno a los 20ºC actuales y sus fondos están recubiertos por algas, esponjas y anémonas creando un tapiz multicolor que se deja mecer por el movimiento del mar. Los acantilados que rodean toda la costa vizcaína se prolongan por debajo de la cota cero llenándola de grandes rocas, grietas, cuevas y oquedades que ofrecen refugio a numerosas especies animales.
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| Este es uno de los paisajes típicos a escasos metros de profundidad: grandes rocas redondeadas por la fuerza del mar y jardines de anémonas (Anemonia viridis).
Arribolas, verano 2008.
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| Las anémonas sirven de refugio y en algunos casos alimento a cangrejos, nudibranquios y como en el caso de esta fotografía, quisquillas. Periclimenes sagittifer vive en la base de las anémonas siendo durante la noche cuando más fácil es observarlas.
Arribolas, verano 2008.
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| Con parte de la cúpula de la carcasa submarina fuera del agua y parte dentro, se consiguen originales tomas como la de estas formaciones de flysch en Armintza.
Armintza, verano 2008.
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| Los cabrachos aguardan inmóviles a sus presas mimetizándose con el entorno. En este caso vemos la especie más común del Cantábrico (Scorpaena porcus) ocultándose en la parte sombría de una pared.
Armintza, verano 2008.
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| Pueden tomar diferentes colores en función de lo que les rodea, aunque su color habitual es el rojo en la imagen vemos un Scorpaena nonata de color rosa.
Puerto de Bilbao, verano 2008.
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| Las gorgonias submarinas se asemejan por su forma a los árboles terrestres. Nudibranquios y otros tipos diferentes de moluscos se alimentan de sus pólipos, además de servir de refugio a peces. No hay que olvidar en cualquier caso que las gorgonias son animales y no plantas.
Matxitxako, verano 2008.
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| Este pez de San Pedro buscaba cobijo en una gorgonia. Se cuenta que fué de este pez (Zeus faber) del que San Pedro sacó una moneda de oro de su boca para pagar los impuestos que el César exigía a los habitantes de Roma. La mancha negra que tiene a ambos lado correspondería a la marca que le dejaron los dedos del apóstol.
Matxitxako, verano 2008.
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| Los pulpos (Octopus vulgaris) cambian de color y forma para pasar desapercibidos.
Arribolas, verano 2008.
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| Es únicamente al echar a nadar cuando podemos reconocer la imagen que tenemos de ellos fuera del agua.
Lekeitio, verano 2008.
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| Los erizos de mar toman diferentes coloraciones: blanco, azul, verde, lila o rojo. En este caso se agrupaban un buen número de ellos ocultándose del sol en esta pared a escasos metros de profundidad.
Armintza, verano 2008.
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| El encuentro con un rape supone un momento emocionante para cualquier submarinista no sólo por lo raro de su avistamiento. El rape es un voraz depredador que se entierra en el fondo moviendo un señuelo para atraer a sus presas a las que ataca cuando están cerca. El ejemplar de la foto medía 1 metro y medio.
Matxitxako, primavera 2007.
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| El abadejo, muy similar al bacalao, es muy apreciado por su carne magra. Este joven abadejo se encontraba a 15 metros de profundidad.
Arribolas, verano 2008.
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| El Torpedo marmorata o tembladera cuenta como defensa con la posibilidad de producir descargas eléctricas superiores a 200W. Se trata de un animal solitario que vive en fondos de arena o fango.
Cabo Matxitxako, verano 2008.
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| Las grandes rocas son colonizadas por esponjas y anémonas creando sugerentes imágenes.
Arribolas, verano 2008.
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| Un blénido aguarda el paso de una presa en un agujero que a su vez le sirve de refugio. Los blénidos no son peces nadadores sino que permanecen la mayor parte del tiempo posados.
Armintza, verano 2008.
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| Los nudibranquios son moluscos sin concha que como su nombre indica tienen las branquias desnudas. El Janolus cristatus es unos de los más bellos y espectaculares de todo el Cantábrico.
Arribolas, primavera 2007.
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| Dos Eubranchus farrani en cópula, estos nudibranquios son estacionales y únicamente es posible verlos durante escasos meses de primavera o verano.
Arribolas, verano 2008.
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| Un Hypselodoris cantabrica realizando una puesta, quizás es más típico de todos los nudibranquios de nuestra costa.
Armintza, verano 2007.
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| Las anémonas joya (Corynactis viridis) son una de las más bellas imágenes submarinas. Toman toda la gama de colores posibles creando nuevas combinaciones al reproducirse.
Puerto de Bilbao, verano 2008.
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| Estas ascidias (Clavellina lepadiformis) llegan a su estado adulto durante los meses de primavera y verano; viven adheridas a piedras, algas u otros sustratos alimentándose filtrando agua. Aunque cada individuo es libre, todas las ascidias están unidas por la base formando racimos.
Arribolas, primavera 2006.
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Desde Rincones de Vizcaya queremos agradecer a
Mikel Cortés todo el trabajo realizado para este especial, ya que gracias a sus excelentes fotografías y a sus explicaciones, podemos admirar la fascinante flora y fauna de nuestra costa.
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